África: Safari y playa en Kenia y Tanzania



Nunca fue mi sueño ir a la sabana africana. De hecho, siempre le tuve miedo a los animales. Sin embargo, mi sed de conocer el mundo me impulsó a ir de todas maneras. Quise ser testigo del milagro de la naturaleza, de ver en vivo y en directo lo que se veía en Nat Geo, Animal Planet, Discovery Channel... Y así fue como me embarqué en dicha aventura.

¿Cómo lo organicé?

Buscando en Google, encontré un website que tenía planes de safari autorizados y responsables. En https://www.safaribookings.com/ toda la información que yo buscaba estaba disponible.. Al escoger el que yo quería, me comunicaba a través de esta plataforma con la empresa encargada para recibir una cotización. Escogí Mama Savana, porque me pareció un precio razonable. Escogimos un paquete de lujo intermedio, 7 días con desayuno, almuerzo y cena, hospedaje, transporte y los game drives de safari para visitar Lago Nakuru, Masaai Mara, Serengeti y Ngorongoro. El tour empezaba en Nairobi (Kenia) y terminaba en Arusha (Tanzania). Costó USD $3200 por persona y no tuvimos que compartir el carro con ningún otro grupo. Ahora que sé cómo son las cosas, creería que siempre vale la pena pedir un descuento. Básicamente, todo allá se puede regatear o renegociar. Por otro lado, tuvimos excelente comunicación con el conductor que nos transportó por todo Kenia, y me dio su número y página de Facebook (Nature Steps Tours and Safaris Kenya) para agendar el safari con él directamente, ya que él lo hace a modo freelancer también. Su apellido es Kombo. Pero volviendo al tema de las empresas que ofrecen el safari, el servicio es básicamente el mismo entre todas las compañías. Un conductor, con un vehículo apto para safaris que te lleva por todos los parques buscando los animales. Todos se comunican por radio con los otros conductores para avisar sobre los avistamientos. La diferencia entre unas compañías y otras, serán los hoteles, qué tan nuevo es el vehículo y la ruta escogida. 

En mi opinión, los hoteles fueron más lujosos de lo esperado. Así que el rango medio de precios, significa al mismo tiempo viajar con comodidad.

La segunda parte del viaje, era para descansar en las playas de Zanzibar, una isla que pertenece a Tanzania. Podría decir que son las mejores playas que he visto en mi vida. Esta parte la organizamos de manera independiente. Aunque las empresas de safari lo pueden organizar también, no valía la pena para mí. La idea era descansar y tal vez hacer una actividad turística. En ese sentido, no necesitaba que alguien lo organizara por mí. No es el caso para los safaris, debido a que hay mucha logística detrás y no se recomienda hacerlo de manera independiente. No debemos olvidar que los parques tienen animales verdaderamente salvajes en estado natural, que la infraestructura dentro de los parques es mínima y esto puede representar muchos peligros. Como no era el caso de la isla, simplemente agendamos los vuelos de Arusha a Zanzibar, y el regreso de Zanzibar a Nairobi debido a que el vuelo de regreso a casa salía desde Nairobi.

Consejos generales


  • Revisar el plan de vacunación. Es obligatorio ir con la vacuna de la fiebre amarilla. Sin embargo, me puse algunas vacunas adicionales para mayor seguridad (rabia, tétano, refuerzo de hepatitis, y profilaxis de Malaria).
  • Llevar USD. Es la moneda que se usa alternativamente a la moneda local, y es fácil encontrar dónde cambiar. Retirar dinero en cajeros es una opción también, pero a menudo debes pagar tarifas de uso, comisiones adicionales y no te permite retirar más de cierta cantidad diaria. Muchas cosas pueden ser pagadas con tarjeta, pero la moneda local favorece los precios también. Es decir, cuando te dan un precio en dólares, generalmente usa una tasa de cambio menos favorable. Además, algunas terminales de pago bancario cobran una comisión que varía del 3% al 5 %.
  • Uber funciona bastante bien en las ciudades grandes, menos Zanzibar. Es un medio de transporte seguro. Solo debes verificar las placas del carro y la identidad del conductor. En el aeropuerto una empresa "oficial" de taxis ofrece llevarte al hotel por tarifas bastante elevadas, justificando que tomar Uber en la noche es muy peligroso porque algunas personas alquilan sus cuentas a otras personas para delinquir. Luego, los locales desmintieron esta versión y pudimos haber tomado simplemente un Uber por un precio más razonable.
  • El enchufe a la corriente que usan es el mismo del Reino Unido.
  • El inglés es suficiente para desenvolverte en ambos países. Los locales se alegran cuando aprendes a saludar o dar las gracias en Swahili.
  • El agua del grifo no debe tomarse ni usarse para cepillarse los dientes. Esto hace una gran diferencia.
  • En los safaris hay mucho polvo. Llevar una máscara o una bufanda para cubrirse siempre es uena idea.
  • Los binoculares te permiten tener mejor visión de los animales que se encuentran lejos.
  • La razón por la que la gente usa ropa de colores tierra en los safaris (evitando colores brillantes), es por los zancudos y la mosca tse-tse. Como fuimos en temporada seca, esto no fue tan importante en nuestro caso particular.
  • Usar ropa conservadora, que no enseñe tanta piel. Los locales no muestran casi sus piernas ni su pecho. Aunque no está mal ponerse algún vestido o blusa muy corta o escotada, por cuestión de respetar el sitio al que vas, considero que usar ropa modesta es un acierto. Además, atraes menos miradas incómodas.
  • No hace tanto calor como uno se imagina. La zona de los parques por las que nos movimos se encuentran aproximadamente en altitudes entre los 1300 y los 1800 msnm. Es decir, las noches son frescas y se necesita saco, y en el día la temperatura no supera los 26°C. Claro, cuando estás en game drive y al sol, se puede sentir algo más de calor. Pero no es tanto como uno se imaginaría.
  • Revisa si necesitas visa. En mi caso, saqué la visa de Kenia electrónicamente y la de Tanzania al llegar a la frontera. Esta también la pudimos gestionar de manera electrónica.
  • Para entrar a Zanzibar, se necesita un seguro de salud adicional proporcionado por el mismo Gobierno.
  • Ten en cuenta que los conductores del safari esperan una propina de aproximadamente USD 10 por persona por día.
  • En general te mareas en los carros, aquí esto es un riesgo potencial. La mayoría de las carreteras no tienen pavimento y el carro se mueve mucho. Los conductores le apodan "el masaje africano". Lleva medicina para evitar el mareo.

Kenia

Kenia es un país ubicado en el centro-este de África, con costa en el océano Índico. Fue colonia inglesa hasta 1963. Su capital es Nairobi y usan como moneda el Chelín Keniano. Tiene aproximadamente 55 millones de habitantes y cuenta con aproximadamente 44 etnias, y son descendientes de los Bantú. Son polígamos, donde los hombres pueden tener hasta 10 esposas (dependiendo de su tribu, puede ser menos), y las mujeres solo un esposo. Una buena parte de la población se considera cristiana, aunque también hay musulmanes y religiones tradicionales africanas. Oficialmente, el idioma es inglés y Swahili. Es un país profundamente biodiverso. Tiene montañas tan altas como el monte Kenia (5199 msnm), la sabana africana, lagos, y playas. Como está ubicado en el Ecuador, su temperatura no fluctúa drásticamente y no tiene estaciones más allá de la época de lluvias y época seca. Por esta razón, es fácil encontrar muchos de los alimentos que se consumen a diario en Colombia (y otros países de América latina), y su gastronomía, en mi opinión, no es muy diferente a lo que ya me es conocido. Personalmente, a pesar de que la infraestructura no está tan desarrollada comparada con algunos países de Latinoamérica, no me dio la impresión de ser un país tan pobre, como los medios de comunicación generalmente quieren mostrar a los países africanos. Creo que el error es querer compararlos con estándares eurocentristas para medir su nivel de desarrollo. Por supuesto, falta infraestructura, cobertura de salud, salubridad, y acceso a la educación. Pero eso no significa que la población en general viva en condiciones invivibles como se muestra y se generaliza a veces la información que se recibe de África.

Nairobi

Nos hospedamos en Westlands, uno de los barrios buenos de la ciudad. Solo teníamos un día antes del safari y decidimos tomar un curso de cocina local con una señora local. Lo encontramos en las atracciones de Booking.com por 42 USD, pero se puede encontrar en Instagram y otras redes como @cookingwithnimoh. Ella hace esta actividad casi que a diario. Propone un punto de encuentro, y de ahí te lleva en un bus local que ella contrata de manera privada para llevarnos al mercado local y regresarnos a donde está su casa. El bus en sí mismo es una experiencia interesante. Están completamente decorados, por dentro y por fuera, Los temas van desde equipos de fútbol europeos, películas, personajes y hasta religiosos. Por dentro, tienen pantallas con videos musicales y música (afrobeats?) a todo volumen. Se  siente como una chiva rumbera con sillas, pero es normal. Esto es lo que usan todos los días para ir al trabajo los locales. Los buses no tienen números, usan sus colores para indicar para dónde van (yo tampoco entendí). Al llegar al mercado, compramos los ingredientes para preparar un plato típico que se sirve en los matrimonios. El mercado tiene una infraestructura de cartón, madera, telas y tejas metálicas. No tiene pavimento y había moscas. Siempre hay mucha gente, y es como un laberinto por dentro. Para algunas personas, puede resultar un poco abrumador, pero a mí me pareció interesante ver que tienen muchas cosas que también tenemos en Colombia. No es el mercado al que estoy acostumbrada, pero sirve el propósito para los locales. Se distribuye comida y se aceptan pagos electrónicos a través de la plataforma Mpesa. De regreso del mercado, paramos en la carnicería local. Esta sí me impresionó, porque básicamente la cabra está colgada de un gancho y sin refrigeración. El carnicero no usa guantes metálicos para hacer los cortes de carne, pero tenía todos sus dedos completos. Después, fuimos a su casa, a cocinar un plato que se llama Mukimo. Trae puré de papa con maíz y hojas de calabaza, una especie de sudado de cabra y algo parecido al pico de gallo. Nimoh nos enseñó a cocinar todo desde cero, lavamos todos los ingredientes y preparamos la comida, mientras nos contaba sobre los aspectos culturales de su país. Nos contó en detalle cómo funciona el tema de la poligamia, que los hombres pueden tener múltiples esposas (mientras tengan con qué mantenerlas) y las mujeres solo tienen un esposo. Nos explicó sobre la transacción que se hace cuando una mujer se casa. El futuro esposo debe compensar a la familia de la novia con bienes, dinero o promesas de pago. Se dan cabras, racimos de plátano, dinero en efectivo, promesa de que la mujer va a tener educación paga, y hasta canastas de Coca-Cola. Este curso de cocina no solo lo recomiendo por la oportunidad de ver los buses, el mercado, la carnicería y una casa normal en Nairobi. También porque la comida fue deliciosa, y la oportunidad de aprender de primera mano sobre las maneras de vivir de los keniatas es completamente invaluable.


Safari


Antes de reservar, revisa la época del año. La sabana africana tiene temporada de lluvias y temporada seca. Estuvimos en temporada seca y casi no habían zancudos, lo cual fue favorable. Por otro lado, como fuimos a principios de octubre, no pudimos ver la gran migración de ñus (Wildebeest). Si bien, nadie puede garantizar que verás este gran fenómeno natural, hay épocas del año y lugares específicos donde tendrás mayor probabilidad de verlos. Esto ocurre, porque los ñus buscan zonas con pastos más verdes (donde ha llovido recientemente) y se van movilizando entre el parque Masaai Mara y el Serengeti acorde con el patrón de lluvias. En esta migración, algunas cebras también se unen. Como estos animales deben atravesar el río Mara, y lo hacen como si estuvieran en una competencia del más atacado por llegar, muchos se parten las paticas al cruzar, quedando inmóviles y convirtiéndose en presa fácil para los cocodrilos que esperan pacientemente en el río por su cena.

En resumen, el itinerario fue:
  • Día 1: Lago Nakuru
  • Día 2 y 3: Masaai Mara
  • Día 4 y 5: Serengeti
  • Día 6: Ngorongoro
  • Día 7: Regreso a Arusha
En mi opinión, el safari puede ser más corto. Al final del día 3, ya habíamos visto todos los animales (elefantes, rinocerontes, hipopótamos, leones, cebras, ñus, búfalos, hienas, leopardos, guepardos, marabús, muchos pájaros pequeños y coloridos, avestruces, jirafas, muchos tipos de gacelas, jabalís, micos babuinos, flamingos, etc). Sin embargo, esto fue pura suerte. Es posible que los veas en el día 1 o en el día 7.

Ahora si, vamos en detalle:

Lago Nakuru, Valle del Rift y Lago Naivasha

En la mañana, nos recoge en el hotel de Nairobi Kombo, nuestro guía y conductor por la parte de Kenia. Para ir hacia el lago Nakuru, pasamos por el valle del Rift. Es un accidente geográfico que mide aproximadamente 7000 km de largo, desde el Mar Rojo hasta Mozambique. En algunos millones de años, esto separará el continente africano.


De camino también pasamos por el lago Naivasha, y de manera opcional pagamos USD 35 por persona para tomar un paseo en lancha desde donde se podían avistar los hipopótamos. Este valor solo podía ser pagado en efectivo (moneda local o dólares). Aunque es un recorrido agradable, y durante el resto del safari solo pudimos avistar los hipopótamos a gran distancia, considero que esta parte puede evitarse si la intención es ahorrar dinero.

En el Lago Nakuru, nos hospedamos en el "Lake Nakuru Lodge". Es bastante cómodo, bonito, decorado con buen gusto y desde el restaurante se pueden avisar algunos animales como cebras y jirafas. En la tarde, después de llegar, salimos a nuestro primer game drive.

Masaai Mara

Al día siguiente, nos dirigimos al parque Masaai Mara. De camino, paramos a conocer uno de los asentamientos de la tribu Masaai. Son un grupo étnico que vive entre Kenia y Tanzania. Viven en aldeas de aproximadamente 200 personas, hablan el idioma Masaai, Swahili e inglés (no todos). Viven del pastoreo, la siembra de algunos pequeños cultivos y reciemente del turismo también. Son polígamos, practican la circuncisión a los niños cuando dan su paso a la adultez y los envían a vivir fuera de la aldea por algunos años para que aprendan a ser hombres en soledad, para luego poder regresar, practicar sus saltos y poder casarse. Aunque oficialmente afirman no practicar la mutilación genital femenina, algunos informes aún la documentan en ciertas zonas. Hombres y mujeres tienen roles definidos. Las mujeres cuidan los hijos, construyen las casas y cocinan. Los hombres pastorean, cazan y proveen. Los niños son animados a ir al colegio hasta que les sea posible, debido a que las escuelas de educación media y superior no siempre se encuentran cerca de sus aldeas. La entrada costó USD 25 por persona. Al final del tour, te venden artesanías. No me queda claro si ellos mismos las fabricaban, debido a que esos mismos diseños los vi en múltiples lugares por fuera de la aldea. Nuevamente, no hay que tener miedo a negociar los precios. Existe la creencia que el turista tiene mucho dinero, y normalmente inflan los precios de manera exagerada. Es normal buscar una rebaja y empezar a negociar por el 30%-50% del valor que ellos piden inicialmente. No, no debe dar lástima pedir rebajas. En verdad, nos pareció un tanto abusivo y nos dimos cuenta que en las tiendas de artesanías de precios fijos, el valor pagado es mucho menos de lo que ellos inicialmente intentan negociar con los turistas.

Llegamos al final del día al Enkorok Mara Camp, un hotel en donde las habitaciones son glampings. El hotel también es lindo y al igual que el anterior, tiene piscina. Este hospedaje se encuentra muy cerca del parque, y protegido para que los animales no entren. En el tercer día del safari, nos levantamos muy temprano para poder ver el amanecer dentro del parque, muy al estilo The Lion King. El hotel te envía en caja el desayuno y el almuerzo, y en el carro siempre hay bebidas frescas. Madrugar fue la mejor decisión, debido a que los animales siempre son más activos durante la noche y es más probable ver algo de acción. Logramos ver leones en apareamiento, una leona desayunando una gacela, un intento de cacería de un león a unos búfalos, un leopardo con su presa en un árbol, avestruces, elefantes, entre otros. Y todo, antes de las 10 AM. Al finalizar el día, regresamos al mismo hotel para pasar la segunda noche.

Tanzania

Llegó el momento de pasar a Tanzania y gestionamos la visa en el cruce fronterizo terrestre. El día 4 fue básicamente de transporte hasta el siguiente hotel, debido a que el cruce fronterizo queda lejos de un hotel al otro. 

Ahora, para hablar un poco de Tanzania, es un país vecino de Kenia, se ubica un poco hacia el sur. También tiene costa en el mar Índico. Su pasado colonialista es más complejo que en Kenia, por ahí pasaron los árabes de Oman, los alemanes, los ingleses, los indios, y tal vez algunos más. Se independizaron y unificaron en 1964 del Reino Unido. Tiene 67 millones de habitantes y su capital es Dodoma. Culturalmente no son tan distintos de los keniatas, también son polígamos, hablan swahili (como idioma oficial), y hay buen dominio del inglés. Sin embargo, tienen mayor proporción de musulmanes comparados con Kenia. También es un país profundamente biodiverso. Aquí se encuentra el Kilimanjaro, la montaña más alta de África con 5895 msnm. Usan el chelín de Tanzania, y está más devaluado que el Chelín Keniano.

Serengeti


Siguiendo con el relato, llegamos al Serengeti. Parque muy famoso por ser uno de los mejores lugares para avistar la gran migración. El hospedaje en esta ocasión, se encontraba directamente dentro del parque y también eran glampings. A diferencia del anterior, este NO se encontraba protegido de los animales salvajes. No tenía piscina y el restaurante también quedaba en una carpa muy grande. Por esa razón, no se podía caminar de noche en soledad de una carpa a otra y era obligatorio llamar por walkie-talkie a un encargado del hospedaje para que ofreciera compañía con una luz muy muy potente. En caso de ver animales en el recorrido, esta luz debería ser suficiente para ahuyentarlos. Los empleados del hotel están entrenados para saber cómo reaccionar ante estas situaciones. Por fortuna, solo vimos hienas en el camino a nuestra "habitación". En la noche, se escuchaban las hienas y algo parecido a una vaca (que no era vaca). Uno de los guías dijo que en la madrugada escuchó rugir a un león, pero yo no escuché nada. En términos generales, es bastante seguro hospedarse ahí, siempre y cuando se sigan las instrucciones.

Como aquí pasamos dos noches, decidimos hacer lavandería porque ya quedaba poca ropa limpia y debido a la gran cantidad de polvo, era muy difícil reusar la ropa. Los precios eran altos y en dólares. Me molestaba un poco el hecho de que el lavado fuese a mano y que estoy más que segura, que la persona que lavó la ropa a mano no recibió un porcentaje justo de lo que se nos cobró. En general, esta fue mi sensación en todo el viaje. Altos precios para los turistas, pero este dinero no necesariamente llega a quien provee el servicio de primera mano.

El Serengeti, a pesar de estar pegado al Masaai Mara, me dio la impresión de ser más árido. También avistamos muchos animales, incluía una gueparda en embarazo. Como ya habíamos visto casi que todos los animales, se sintió un tanto repetitivo y agotador. Además, las carreteras en todos los parques están sin pavimentar y esto hace la travesía pesadita.

Garganta de Olduvai y cráter Ngorongoro

El último día, pasamos por la Garganta de Olduvai en el camino hacia el cráter del Ngorongoro. Este lugar es muy importante, y me generaba muchísima ilusión. Este lugar es muy importante en cuanto a la presencia de fósiles muy antiguos relacionados con la evolución de la especie humana. Es tan importante, que se denomina como "la cuna de la humanidad". Allí se encontraron fósiles de Homo Habilis y Homo Erectus herramientas usadas por dichos humanos que datan entre 1,5 y 3,5 millones de años de antigüedad. Lamentablemente, como parte del safari, solo te llevan a donde está un emblema y unos baños. No lo sabíamos para haberlo negociado desde el principio, pero ir al museo que se encontraba a 5 km del monumento nos iba a costar USD 40 de más por persona y no nos pareció justo, debido a que solo era conducir un poco más, nosotras pagar la entrada al museo USD 30 por persona y restarle tiempo al resto del itinerario. Aunque nos hubiera encantado. Una vez más, tuvimos la sensación de que se querían aprovechar fuertemente del turista. Por otro lado, el museo es solo informativo y solo se encuentran réplicas de los fósiles más importantes que fueron encontrados.



Se dice que el cráter del Ngorongoro toma su nombre por el por la onomatopeya del sonido de las campanas de los Masaai durante el pastoreo. Es la caldera volcánica inactiva, intacta y sin inundar más grande del planeta. Se formó cuando un volcán erupcionó y colapsó dentro de sí mismo hace algunos millones de años. Tiene 600 m de profundidad y se extiende por 260 km2. Dentro de este cráter, se encuentran básicamente los mismos animales que se ven en el resto de la sabana. Hicimos un game drive de un par de horas aquí, almorzamos en la zona de picnic y nos dirigimos al hotel Farm of Dreams. Este fue tal vez el hotel más lindo y lujoso que visitamos durante el safari. Tenía piscina, cabañitas de habitación y no estábamos cerca de los animales salvajes. Aquí finalizaba oficialmente el safari, porque al día siguiente era solo conducir hasta Arusha. Le pedimos al conductor que nos dejara en el aeropuerto, debido a que tomaríamos un vuelo a Zanzibar. En el camino, encontramos venta ambulante de bananos rojos para probar y algunos Baobab (el árbol de El Principito).

Zanzibar


Aunque es parte de Tanzania, en teoría es una región autónoma. De hecho, el nombre del país está relacionado con la unión del Tanganika y Zanzibar en 1964. Esta isla es en su mayoría musulmana. Estuvieron bajo el califato de Omán por muchos años. Se puede ver la influencia árabe en algunas de sus construcciones, en su comida local, en los préstamos de vocabulario que tienen entre el Swahili y el árabe, y en la vestimenta. Me llamó mucho la atención que inclusive las niñas pequeñas (2-3 años) ya usan el hijab. Esta isla es conocida por su comercio de especias, y aún conservan algunas fincas donde tienen cultivos de distintos tipos, y ofrecen visitas guiadas para conocerlos. Para alguien proveniente de Latinoamérica, esto no es muy diferente a lo que tenemos en nuestros países. Te enseñan cultivos de cacao, café robusta, vainilla, pimienta, clavos, canela, jengibre, cúrcuma, plátano, entre otros. En algunas de estas fincas, al final, esperan que compres souvenirs de cosas que supuestamente producen y manufacturan en la misma finca. Los precios son altos porque dicen que con las ganancias ayudas a la comunidad local. Sin embargo, es buena idea intentar negociar el precio. Personalmente, me quedó la duda de si realmente eran productos elaborados a menor escala dentro de dicha finca, debido a que en tiendas de souvenirs y en el aeropuerto vi artículos muy similares, de calidad comparable y con precios muy distintos.

Como dato curioso, Freddie Mercury (vocalista de Queen) nació y vivió hasta los 16 años en Stone Town, la ciudad principal de Zanzibar. Debido a que en el momento de su nacimiento Tanzania no existía como país independiente, sino que era un protectorado británica, Freddy no se consideró como tanzano. La población local tampoco lo considera como un local; es más, ni siquiera es una figura altamente importante para ellos.Ni fu ni fa.

A pesar de que Zanzibar cuenta con autonomía, tiene su propio presidente y gobierno regional dentro de la República Unida de Tanzania, los locales aseguran que en realidad nada se puede hacer sin la bendición de la parte continental de Tanzania. De hecho, ponen en duda que el seguro obligatorio que debes pagar para poder ingresar a Zanzibar sea algo realmente útil o que tenga algún tipo de impacto en la población local o en los turistas que llegan.

Para llegar a Zanzibar, tomamos un vuelo desde Arusha. La mejor aerolínea es Flight Link. Inicialmente habíamos comprado pasajes para ir con Precision Air, pero nos modificaron el itinerario un día antes del vuelo y decidimos pedir reembolso porque no se ajustaba a nuestros planes. Como fue un cambio de última hora, de ida volamos por Air Excel en una avioneta muy pequeña con cupo solo para 12 pasajeros. De regreso, sí tomamos Flight Link (en avión comercial de tamaño normal). Los vuelos costaron EUR 230 ida y regreso. El check-in digital, no existe. Solo debes presentarte en el aeropuerto con al menos 2 horas de anticipación.

Al llegar a Zanzibar, nos dimos cuenta de que Uber no funciona y tomamos un taxi que nos cobró USD 45 hasta Pwani Mchangani, donde estaba ubicado el "Mambo Ocean Resort". Escogimos este hotel porque queríamos tener playa dentro del hotel y estar cómodas. Pagamos EUR 31 por persona por noche, incluyendo desayuno. Definitivamente, la relación precio-calidad fue excelente. El hotel nos pareció muy cómodo, bonito, la comida era variada y rica. Tienen platos locales e internacionales. Es posible reservar almuerzo y cena por USD 35 por día, pero aparentemente se debe hacer por toda la estadía completa. En mi opinión, vale la pena si la intención es disfrutar el hotel y su playa. Como no teníamos esto reservado, pagamos aproximadamente USD 115 por persona por los 4 días, incluyendo almuerzos, cenas, bebidas, cocteles, entradas, postres y algunas cosas que mandamos a lavandería. En el hotel también se puede reservar masajes en la playa por USD 35, los recomiendo completamente. La playa que queda frente al hotel es una de las más lindas que he visto en mi vida. Arenas completamente blancas y finas como el polvo. Se siente como caminar en un tapete. El único detalle es que al frente del hotel hay zonas de cultivo de algas, que los locales aprovechan durante la marea baja para cosechar y esto hace que en la playa hay hojas de algas sueltas. Es un poco incómodo, pero no le resta belleza al lugar.

El hotel también ofrece actividades turísticas, como snorkel, safaris marinos, visita a fincas de especias, paseo a Stone Town (ciudad principal de la isla), y diferentes excursiones de un día a otros sitios. Comparados con otros tours, los precios eran razonables e incluía transporte desde y hacia el hotel. Esto es muy favorable, debido a que la manera más segura de moverse en la isla es en taxi, y esto es costoso. Me pareció acertado ir con compañía a Stone Town. Los locales dicen que es bastante seguro de transitar en las zonas turísticas y que hay suficiente vigilancia por videocámara. Sin embargo, no es recomendable estar en la zona cuando ha oscurecido. Tiene muchos callejones estrechos y oscuros y se han reportado casos de inseguridad en ellos. En todo caso, hubo lugares en donde nos sentimos altamente observadas y la sensación de seguridad no hubiese sido la misma si no hubiéramos tenido la compañía de una persona local. Nos pareció que en esta isla fue más difícil moverse sin efectivo. Las tarjetas Master Card no siempre funcionaban en los datáfonos (si es que había). La recomendación para esta parte del viaje es contar con suficiente dinero en efectivo.

El guía nos mostró la ciudad, lugares icónicos, algunas puertas con diseños indios y árabes, el mercado local, el lugar donde subastan pescado, el malecón, la casa de Freddie Mercury, etc. Nos tomó un par de horas el recorrido por la ciudad. También le pedimos que nos llevara a almorzar a un sitio donde él iría (nada de trampas para turistas), y nos llevó a Lukmaan, un sitio espectacular, donde había comida de mar y comida local (le dicen comida Swahili). Por menos de 5 EUR comí un buen plato de comida local con bebida.

Para mí, fue la mejor manera de cerrar la experiencia safari, disfruté mucho la estadía en la isla. Es un lugar perfecto para descansar. El hotel me pareció un gran acierto. La playa se sentía casi que privada. A pesar de tener varios vendedores de tours y artesanías al acecho, ellos no se acercan a la zona del hotel. Pero en el momento que cruzas una línea imaginaria entre las sillas playeras del hotel y el camino al mar, no dudan en acercarse. Son muy amigables: Empiezan presentándose, preguntándote tu nombre, de dónde vienes, cuánto llevas ahí, si te ha gustado, etc. Y luego te ofrecen insistentemente sus servicios. A veces, con decirles que no tienes interés, es suficiente. 

En términos generales, Kenia y Tanzania me sorprendieron gratamente. Aprendí mucho, tuve la oportunidad de ver con mis propios ojos el milagro de la naturaleza, de entender que puede ser salvaje y hermosa al mismo tiempo. Que el equilibrio require sacrificio, que los estándares eurocentristas no pueden explicarlo todo


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